
Ergonómicos: Básicamente si tu trabajo representa realizar movimientos o realizar cargas, estás expuesto a diferentes lesiones que pueden dañar tu salud a corto o largo plazo. Sigue las recomendaciones que te hace el departamento de Seguridad e Higiene.
Eléctricos: La electricidad se utiliza en casi todos los entornos laborales y se tiende a olvidar que es muy peligrosa. Nunca manipules tableros eléctricos o utilices instalaciones que se aprecian en malas condiciones. Nuestro personal de mantenimiento se encargará de mitigar estos riesgos.


Físicos: Debes asegurarte de lo siguiente: Usa Equipo de protección personal, herramientas en buen estado y considera que puede haber actividades que requieran trabajos en alturas. La iluminación es clave para la productividad, pero también para mantener la buena salud de las personas. Puedes tener trastornos oculares, dolores de cabeza, entre otros. Asiste a la campaña de examen visual que se hace cada año. Por otro lado, asegúrate de utilizar escaleras en buen estado para evitar caídas.
Químicos: Las sustancias químicas deben respetarse por sus efectos y la toxicidad que representan al estar en contacto con nuestro cuerpo. Por ello, es importante que hagas uso del equipo de protección personal. ¡No quisieras dañar tus ojos por una salpicadura accidental!


Biológicos: Tienes posible exposición a microorganismos que pueden dar lugar a enfermedades que la única manera de mitigarlo es que sigas normas básicas de higiene personal como el lavado de manos constante y hagas uso del equipo de protección personal como lo son cubre bocas.
Psicológicos: El entorno organizacional favorable debe promoverse entre todos los colaboradores, por ello es importante que hagas escuchar tu voz en el clima laboral.
